Infecciones y defensas

Muchas situaciones de enfermedad se generan porque las defensas no son capaces de neutralizar en el organismo agresiones por gérmenes y se produce una situación que se caracteriza por infecciones repetidas de toda índole.

Además la inmunidad alterada puede generar enfermedades autoinmunes, en las que el organismo se ataca a sí mismo, bien de un modo específico, al tiroides, articulaciones, estómago, hígado, etc, o bien de una forma general, produciendo las llamadas conectivopatías o enfermedades del tejido conjuntivo.

Existen exámenes concretos para identificar estas situaciones de enfermedad, y pueden ser tratadas con éxito.